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Agroindustria Recolección de datos

Varias tecnologías, como Internet de las cosas, Big Data, Analytics, Blockchain y drones han llegado al campo y están generando una verdadera revolución

Irene Barella, especial para LogicalisNow

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Desde los primeros cultivos, hace 12 mil años, la agroindustria ha pasado por muchos cambios. Sin duda, la era de la tecnología de la información ha sido un punto de inflexión. Pensando en la posibilidad de reducir costos, aumentar la productividad, obtener mayor calidad de productos y ganancias en la rentabilidad, el hombre viene buscando en la tecnología formas de mejorar sus tareas en el campo.

En algunos países, como Australia, Estados Unidos y Brasil, la automatización ya es reconocida, con el uso de drones o VANTs (vehículos aéreos no tripulados) para pulverización, maquinaria automática para la cosecha y monitoreo de silos. La evolución es constante. Sensores inteligentes, máquinas de ordeño mecánicas, tractores sin chofer, biomonitoreo, rastreo, digitalización, gestión e intercambio de datos forman parte de la revolución digital que ya está transformando la agroindustria en Brasil y en el mundo.

Las innovaciones digitales, como Blockchain, Internet de las cosas (IoT), inteligencia artificial, Big Data y Analytics serán responsables de la transformación de las prácticas agrícolas, aportando beneficios significativos a toda la cadena de la agroindustria. “Es un gran desafío integrar todas estas tecnologías para avanzar en la producción y exportación agropecuaria”, evalúa Lúcio André de Castro Jorge, investigador de Embrapa Instrumentação, parte de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria.

Transformaciones profundas

Hasta hace poco tiempo, algunos de los beneficios originados de las innovaciones eran impensables. Por ejemplo, al conectar sensores inteligentes al ganado o al cultivo, es posible monitorear, en tiempo real, el desarrollo y el comportamiento del animal, el período de reproducción, la condición y las necesidades de la planta o del suelo y, basado en estos datos, corregir posibles problemas para evitar pérdidas.

La tendencia de la agroindustria es seguir la revolución de la información. “Cada vez más, la maquinaria debe utilizar sensores y los procesos deben ser administrados por software inteligente, que ayudará a que el productor tome decisiones rápidamente con base en datos”, afirma Angelo Gurzoni Júnior, especialista en robótica móvil y director de ingeniería e investigación de Adroit Robotics. Internet de las cosas es una de las estrellas del campo. Entre las principales formas de uso de esta tecnología, hay funciones como rastreo, control, ubicación y monitoreo del agua, de animales, de la plantación, del clima, del pasto etc. Gracias al Plan Nacional de Internet de las Cosas y a políticas de incentivo, hay una expectativa de crecimiento en la adopción de IoT en Brasil. “En el 2018, todo el ecosistema, desde conectores hasta la computación en nube, moverá 8 mil millones de dólares”, explica Pietro Delai, gerente de consultoría e investigación de infraestructura y telecomunicaciones de la consultoría IDC.

“La meta es potenciar el uso de drones para que estén al alcance de los productores de hasta 50 hectáreas.”

Castro Jorge, de Embrapa

La plataforma Blockchain almacena de manera digital e inmutable varios tipos de información, accesible para todos los involucrados en la cadena de producción. Es un sistema totalmente seguro porque es imposible alterar los datos ingresados. Algunos de los beneficios de Blockchain para la agroindustria serían ganar más confianza, reforzar marcas, aumentar las posibilidades de negocios e incluso reducir costos en cada eslabón de la cadena, que empieza en el campo y termina en la casa del consumidor. También hay una previsión de proyectos que integran IoT, Blockchain e IA, con el propósito de ampliar las posibilidades de aplicaciones. Sería posible, por ejemplo, seguir el camino de punta a punta, empezando con la materia prima, almacenamiento, transporte, industrialización, hasta llegar al consumidor en las redes minoristas. A su vez, los drones ayudan a que el agropecuario planifique de manera más eficiente sus actividades. Equipados con cámara, detectan zonas de plagas y daños ambientales, estiman necesidades de nutrientes de los cultivos, definen rutas, organizan áreas de pasto y analizan el suelo. A partir de esta información y usando robots movidos a energía solar, es posible eliminar malezas y reducir el uso de pesticidas. La robótica inteligente orientada a la agroindustria todavía está empezando a nivel global, pero tiene mucho potencial. “El momento en Brasil es bueno para desarrollar y exportar la tecnología y sus innovaciones”, cree Gurzoni.

La agricultura de precisión usa sensores para capturar datos e identificar problemas. Pero, ¿cómo el agropecuario puede usar esta información a su favor? A través de sistemas de Big Data y Analytics. El uso inteligente de los datos lleva a la causa y efecto de una situación, y su análisis permite combatir o corregir problemas de forma predictiva. Big Data y Analytics ayudan a entender por qué, de qué forma y cuándo una acción se debe tomar para lograr los resultados esperados.

Las barreras para la adopción

Son grandes los beneficios, pero también hay desafíos para que algunas de las tecnologías estén completamente disponibles para la agroindustria. Lo principal es la falta de conectividad en las zonas rurales, lo cual perjudica (o incluso impide) la adopción de muchas soluciones de la llamada agricultura 4.0. Otros factores, como el costo y la escasez de mano de obra, también interfieren de forma negativa en la adopción de nuevas tecnologías. Las industrias de TI y telecomunicaciones, conscientes de que es fundamental tener conectividad de buena calidad y disponible para digitalizar el campo, se mueven para solucionar el problema. Como ejemplo, podemos mencionar la actuación conjunta de empresas como TIM, Qualcomm, Embrapa y el instituto ISES (Instituto de Socioeconomia Solidária), cuyo resultado es un sistema para drones con procesador integrado que está en fase final de validación. Podrá descargar, en tiempo real, datos relevantes y enviarlos a un equipo sin cables, a través de la red 4G del operador.

Otra iniciativa es el Ideas for Milk, proyecto de TIM con Embrapa para desarrollar soluciones que aumenten la eficiencia de uno o más segmentos de la cadena productiva de leche en Brasil. Algunas de las nuevas tecnologías son accesibles e incluso enfocadas para productores menores, pero la adquisición inicial se da por los productores de tamaño mediano y grande. Por causa de la dimensión y diversidad del país, es necesario dirigir esfuerzos para que todos tengan acceso a lo que hay disponible. “La meta es potenciar el uso de drones para que estén al alcance de los productores de hasta 50 hectáreas”, resalta el investigador de Embrapa. La Facultad de Ingeniería Agrícola de Unicamp también desea atender este nicho. La idea es usar sensores de bajo costo en soluciones que atiendan las necesidades de las plantas, por medio de Sistemas Inteligentes de Soporte a la Decisión en la Agricultura (SISDA).