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Bases para el futuro

Mientras se preparan para la llegada de la tecnología 5G, las operadoras invierten en infraestructura de red y apuestan por SDN, NFV y Edge computing

Wanise Ferreira, especial para LogicalisNow

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“Para las empresas, 5G será más revolucionaria, ya que permitirá la creación de servicios que aún no existen”

Andre Ituassu, director de ingeniería de Oi

La toma de decisiones sobre inversiones no es una tarea fácil para las operadoras. Hay que considerar algunos factores importantes, como las demandas futuras, nuevas tecnologías, la disponibilidad de frecuencias y los desafíos de rentabilidad que se reflejan, entre otras cosas, en una oferta constante de servicios innovadores que conquisten clientes y ayuden a amortizar lo que se invirtió.

Con la llegada de la tecnología 5G, el escenario no será muy diferente. Sin embargo, la experiencia en las generaciones anteriores y la necesidad actual de tener una infraestructura más inteligente, han ayudado a anticipar los movimientos. Seguramente habrá muchos desafíos, pero la mayor parte de las operadoras puede contar con una gran parte del camino ya recorrido.

Dentro de este paquete, hay un conjunto de inversiones iniciadas hace ya algunos años – como la modernización de la red de acceso y el refuerzo del backhaul, llevando fibra hasta las antenas -, con otras que todavía están en curso, como la virtualización de elementos de red (NFV) y la definición por software (SDN). Para completar este escenario, la capacidad de cómputo de a poco empieza a moverse hacia el “borde”, para estar más cerca de donde es necesario, haciendo que Edge computing se convierta en una gran tendencia en el universo de las telecomunicaciones.

Desde hace tiempo, Claro viene diseñando la manera en que evoluciona su red y cómo llegará a 5G. “Hicimos varias inversiones ya pensando en el futuro”, comenta André Sarcinelli, director de ingeniería de Claro Brasil. En el 2016, la empresa empezó a modernizar su red de acceso, cambiando antiguas estaciones Radio Base por equipos más modernos y modulares. “Teníamos equipos de varias generaciones, de distintos proveedores, y que no se conectaban entre sí”, observó. Según el ejecutivo, la empresa hizo un estudio y decidió que era mejor cambiar dichos equipos por otros más avanzados, que ya le brindaran a la operadora una posición privilegiada con la llegada de 5G. Son más de 19 mil estaciones Radio Base recibiendo tecnologías 4,5 G, NB-IoT y LTE Cat-M para Internet de las Cosas.

“Cuanto mayor sea el volumen de datos y la exigencia de menor latencia, más importante es dejar el procesamiento cerca del cliente. Por eso, Edge computing está en nuestro estándar de evolución”

Luis Machuca, gerente de ingeniería de redes de Movistar Chile.

Otra decisión tomada hace exactamente siete años, ya muestra resultados positivos y también tendrá gran importancia con la llegada de la quinta generación. La empresa decidió invertir en el backhaul para garantizar mayor capacidad, extendiendo la fibra óptica para conectarla a los sitios. “Estamos instalando fibra directamente en el sitio, empezando con regiones metropolitanas, pero ya cubriendo localidades con menos de 30 mil habitantes”, dijo Sarcinelli.

Para conectar el backhaul a los elementos de core, la operadora también necesitaba un backbone de alta capacidad y baja latencia. A partir de ahí, nació el proyecto bautizado como Fotônico, que va a integrar las redes IP y ópticas existentes, en una sola tecnología. Con eso, la capacidad de red se multiplicará por lo menos cinco veces. “Tendremos una transmisión de larga distancia con más resiliencia y capacidad y menor latencia”, asegura el ejecutivo. El proyecto, cuya conclusión está programada para este año, favorecerá el lanzamiento de servicios más avanzados.

Frente a este escenario, Sarcinelli se preparaba para actuar en la descentralización del core de red, para tener así una operación más efectiva. “La mayoría de las operadoras comenzaron a actuar con un core centralizado, en general en San Pablo, Río de Janeiro y Brasilia. Para descentralizar de la forma tradicional sería muy costoso, consumiría mucha energía y no resultaría en un crecimiento sano de la operación”, añadió.

La elección del camino de Edge computing se volvió mucho más atractiva. Y así se hizo. Para llevar el cómputo al borde y virtualizar los elementos de red, Claro planifica tener este año 22 nuevos data centers, entre los regionales y tradicionales. Para el año que viene, se implementarán más data centers en el borde.

Otra inversión en curso está también relacionada a la red Fotônica, e incluye la implementación del concepto de SDN. Al adoptar un orquestador para la gestión de planificación integrada, Sarcinelli cree que será posible avanzar en una estructura de segmentación de red, uno de los puntos fuertes de la tecnología 5G. Con esta inteligencia añadida a la red y la descentralización del poder de cómputo, es posible conciliar intereses de tráfico diferentes y llevar más capacidad de banda a servicios que demandan baja latencia y transportan grandes volúmenes, como, por ejemplo, los vehículos conectados y autónomos o una producción industrial 4.0. También se podrán atender, sin consumo innecesario de banda, otros servicios con características diferentes, como iluminación pública inteligente u otras aplicaciones más leves.

“Con Fotônico, que va a integrar las redes IP y ópticas ya existentes, la capacidad de red de Claro se multiplicará por lo menos cinco veces”

André Sarcinelli, director de ingeniería Claro Brasil

En Vivo, el momento también es de efervescencia. “Hoy en día, ofrecemos algunos plug-ins 5G en nuestra red”, comentó Átila Branco, director de redes. Se refiere a los elementos incorporados a la red 4,5 G como carrier aggregation, que combina bloques de frecuencia, modulación de alta jerarquía y el uso de múltiples antenas.

Este es uno de los pasos que este operador está dando en el movimiento de “transformación digital de la red”. Entre las iniciativas está la adopción de su programa global de virtualización de elementos de red, llamado Única. Empezó en España en el 2017 y llegó a Brasil el año pasado con la introducción de la plataforma NFV.

Dentro del concepto de Edge computing, la infraestructura Única se dividirá, inicialmente, en 11 data centers: algunos más grandes, en áreas metropolitanas, y otros regionales. Este formato se expandirá cada año, sin una previsión de la dimensión final que podrá llegar a tener. “En el futuro, tendremos casos de data centers a medida”, enfatizó Branco. Además, destaca que los centros de datos que están en el borde son más sustentables, consumen menos recursos y energía y ganan escala rápidamente. “Cuanto más alto el volumen de datos y la exigencia de menor latencia, más importante es dejar el procesamiento cerca del cliente. Por eso, Edge computing está en nuestro estándar de evolución”, complementa Luis Machuca, gerente de ingeniería de redes de Movistar Chile, empresa del grupo Telefónica.

Branco, por su parte, explica que para alcanzar todas las características atribuidas a la tecnología 5G como, ultra velocidad, latencia baja y segmentación de red, el esfuerzo es continuo. “Para permitir la segmentación de red, por ejemplo, necesitamos nuevas funciones en la red actual. Estamos saliendo del modelo tradicional de telecomunicaciones, que es monolítico, hacia una arquitectura de nube con distintas funciones de redes compartidas dentro de un data center y administradas de forma inteligente”, afirmó.

Desde fines del año pasado, Vivo está introduciendo en la red Única la plataforma de red basada en software (SDN). “Ese es un paso muy importante”, señaló el ejecutivo brasileño. Machuca, de Chile, explica que una de las principales ventajas es aprovechar las inversiones realizadas por la industria en hardware para funciones generales. “El nivel de investigación y desarrollo para los servidores genéricos es mucho más específico que para las máquinas que cumplen una sola función”, evalúa el ejecutivo.

Branco también evalúa que la tecnología 5G va a necesitar una transmisión reforzada y estable, lo cual exige grandes inversiones tanto en backhaul como en backbone. Según el director de redes, la empresa está haciendo una implementación masiva de fibra en toda la infraestructura y llevándola también a los sites. Teléfonica viene realizando el mismo movimiento en Chile, donde Movistar afirma ser la operadora con más kilómetros de fibra – superando los 40 mil km. “Sin fibra ni el 4G ni el 5G podrían ser realidad.

Para el director de ingeniería de Oi, André Ituassu, la operadora tiene una ventaja en el escenario que demandará 5G, que es una estructura robusta de fibra óptica en todo el país. “Uno de los diferenciales de esta tecnología será una red de transporte que pueda soportar todos sus requerimientos”, explicó.

El año pasado, la empresa anunció su plan de inversiones para tener una red óptica de transporte (OTN) más robusta, con 100 Gb en prácticamente todos los estados. “Además de esta infraestructura, tenemos una red de acceso IP conectando las capitales y llevando el core IP – que se está actualizando – más cerca del cliente”, enfatizó el ejecutivo. El año pasado, la empresa expandió su red OTN/DWDM en siete capitales, lo que representó 18 mil kilómetros de cables ópticos. Para el 2021, la propuesta es llegar a 26 capitales con una expansión de 65 mil kilómetros de cables.

La arquitectura FTTH (Fiber to the home) tiene un lugar especial en los planes de esta operadora, debido principalmente a una reacción a la fuerte competencia en banda ancha de los proveedores regionales. De acuerdo con Ituassu, la propuesta es reconquistar clientes con una infraestructura que ofrezca una mejor experiencia para el consumidor. Ya son 38 ciudades con esa tecnología y, hasta fines del año, se incorporarán 50 municipios más al proyecto.

Además de la red de transporte y de acceso, el operador también se preocupa en llevar los elementos de la red más cerca del cliente, tanto en el backbone como en el core. “Ese movimiento transforma la experiencia del cliente”, señaló Ituassu. En este proceso, el ejecutivo una vez más resalta una ventaja para el operador: tener sus centrales distribuidas en varios lugares del país. “Eso facilita el proceso de expandir la capacidad de los data centers al concepto de Edge computing, porque ya tenemos estructuras físicas y de conectividad que hacen que todo sea más rápido”, observó.

Inicialmente, Ituassu ve la tecnología 5G como más revolucionaria para el sector B2B que para el sector minorista. Para él, el 4,5 G seguirá ofreciéndole una buena experiencia al consumidor, mientras que para las empresas la nueva generación permitirá crear servicios que hasta ahora no existen. Como ejemplo, menciona una fábrica que pasará a contar con conectividad de alta velocidad, baja latencia y todos sus elementos conectados sin la necesidad de cables.

Esta situación puede impactar la propuesta inicial de cobertura del 5G, en su opinión. “Es bueno que estemos conscientes de que, al principio, el plan de negocios se concentrará en coberturas especiales para el área corporativa y las empresas, sin una oferta masiva para el sector minorista”, indicó.

Algar Telecom se prepara para introducir cambios importantes en el core de su red de sistemas móviles en los próximos tres años. Como en las demás, eso incluye la definición por software, la virtualización de los elementos de su red y el estabelecimiento de Edge Computing, un proceso inevitable en la opinión de Luiz Antonio Lima, director de operaciones y tecnología.

Sin embargo, el ejecutivo habla de la necesidad de tener cautela en ese movimiento. “Estamos hablando de cambios significativos en el core de la red, y necesitamos hacerlo sin correr riesgos. Se trata de un proyecto difícil”, resaltó.

En este momento, la operadora está involucrada en la construcción de una telco cloud, que es un punto esencial para implementar la solución de VNS (Virtualization Network Service).

Con una nube más robusta, la empresa va a poder migrar parte de los bloques de operaciones de la red a ésta. Con la nube y VNS, la red móvil de Algar deja de funcionar como una especie de EDC (Enterprise Data Center) dentro de la estructura de data center de la operadora y gana su propio espacio en la nube, permitiendo que algunos bloques de la operación se puedan ejecutar de forma virtual. Eso refuerza su capacidad y flexibilidad y permite entregar el servicio con menos latencia.

Lima cree que la base de sustento del 5G será también una red de transporte de datos eficiente, con soluciones de fibra óptica. “En ese sentido, estamos bien preparados. Invertimos mucho en fibra, principalmente para generar soluciones para el mercado corporativo”, resaltó.

En agosto, Algar desea realizar un trial 5G en dos localidades: en Granja Marileusa, un barrio de Uberlandia totalmente conectado y que ha servido como base de prueba para nuevas tecnologías de Algar, y en otra localidad aún por definir.

La experiencia con la introducción de otras generaciones de telefonía móvil ha generado otras alertas para los ejecutivos que acompañaron dichos procesos. “Debe haber demanda y, en este caso, las terminales tienen que estar disponibles antes de pensar en la infraestructura. Pasamos por eso con el 4,5 G. Fuimos los primeros en implementar la plataforma y las terminales recién comenzaron a llegar un año después”, dijo Sarcinelli.

Machuca, de Movistar Chile, está de acuerdo. “La tecnología 5G es una evolución del acceso móvil que permite ampliar la cartera de servicios de las operadoras. Sin embargo, estos servicios aún no existen fuera de los ambientes de prueba de concepto, ya que ni siquiera se han creado ecosistemas que les permitan nacer”, evalúa.

Para el director de ingeniería de Claro Brasil, considerando la red disponible, los nuevos servicios, los proyectos en curso y la demanda, no hay necesidad de tener 5G hasta dentro de dos años. Lima tiene una visión similar y afirma que el modelo de negocios de la quinta generación de telefonía móvil todavía es una incógnita.

Tal vez el proceso para la implementación de 5G tarde menos de lo esperado. Según analistas de mercado, el 3G tardó 10 años en alcanzar una base de 500 millones de conexiones. En la era 4G, eso pasó en cuatro años, y hay expectativas de que pueda tardar tan solo tres años en el 5G. Ya sea más rápido o no, lo único que se sabe por ahora es que el intercambio de infraestructura seguirá siendo el centro de las atenciones. “Ya nadie realiza desarrollos a larga distancia solo, todo es compartido. Eso también vale para las antenas, donde Brasil es uno de los mejores cases mundiales en este aspecto”, evaluó Branco, de Vivo.

“Es un instrumento beneficioso para todos, para los operadores y para la sociedad, y ganará escala en el 5G”, completó Ituassu. Él destaca que, si se confirma el uso de la frecuencia de 3,5 GHz, la densidad de la red va a exigir la instalación de más antenas y un aumento de las inversiones. “Ya no se puede pensar en hacer esta cobertura sin el instrumento del intercambio”, afirmó. En el 4G, Oi y TIM fueron las primeras en anunciar un acuerdo de intercambio de infraestructura de gran escala, como hicieron después Vivo y Claro.

Marco Di Constanzo, director de Ingeniería de TIM, comenta que la empresa tiene cuatro elementos en su trayectoria hacia 5G: activación de LTE A-Pro (4,9G); garantizar una infraestructura de transmisión de alta capacidad en fibra óptica, tanto urbana como de larga distancia; actualización del core de la red y distribución de los data centers.

La actualización del core de la red 5G, involucra la virtualización de funciones (NFV) y la implementación de CUPS (Control and Use Plane Separation, en inglés), una herramienta considerada esencial para la quinta generación que permite, por ejemplo, dar más flexibilidad a la conmutación de paquetes de datos para los usuarios. Los planes de TIM, incluyen además, 37 data centers en 29 ciudades. De ese total, 16 serán DCC (Data Center Core) en 8 ciudades y los 21 restantes serán DCE (Data Center Edge) en 21 ciudades distintas.

Para el director de Ingeniería de TIM, 5G será habilitadora de negocios y apuesta en áreas tales como ciudades inteligentes, agricultura, Industria 4.0, entretenimiento, salud, autos autónomos y realidad virtual. La empresa buscará apoyarse en las experiencias de uso y ecosistemas generados por la casa matriz italiana a través de los pilotos que realiza en su país (Turin, Bari y Matera).